martes, 16 de marzo de 2010

"Pablo" (5ª parte)


- Buenos días Manoli, creo que ya va siendo hora que nosotros empecemos a trabajar. Pase a esa sala que está mi compañero Pedro esperando para tomar nuevamente declaración, no olvide decirle cualquier dato por insignificante que sea- Sandra indicó a la mamá de Pablo.
Manoli se sentía perdida, sola en comisaría, denunciando la desaparición de su hijo. Entró en la fría sala y allí estaba Pedro sentado a un lado de la mesa, indicó a Manoli que se sentara frente a él y comenzaron con la declaración:
- ¿Manoli desde cuando tienes constancia que Pablo ha desaparecido?
- Esperaba que llegara a casa después del colegio pero nunca llegó.
- ¿Notaste raro a Pablo en estos útlimos días?
- No, Pablo es muy responsable a su edad y nunca me dio problemas. Esta semana se comportó como de costumbre.
- ¿Has hablado con algún compañero de clase, profesores, etc?
- Mi vecino y amigo Tony me está ayudando con la búsqueda. Anoche fueron a casa de uno de los mejores amigos de mi hijo y al preguntarle al niño, se mostró muy raro, incluso su madre dijo que nunca había visto a su hijo reaccionar así.
- ¿Cómo se llama el niño?
- Vicente Parra y tiene un hermano que se llama Javier.
- ¿Se podría hablar con el niño en presencia de sus padres si hiciera falta?
- Supongo que si, a Tony le dijeron que contásemos con ellos para cualquier cosa.
- ¿Pero el niño no le dijo ni una palabra?
- Por lo visto a la mañana siguiente el chico se negó a ir al colegio y sólo decía que tenía miedo y que le preguntaran a la conserje del colegio que es la única que sabía lo que había pasado..
- ¿La conserje? ¿La nueva? Rocío creo que se llama. ¿Os habéis puesto en contacto con ella? Yo la conozco bastante bien, es amiga de Sandra, la compañera que le ha atendido antes.
- Por lo visto, han intentado localizarla pero nada, ni se ha presentado hoy en clase ni estaba anoche en su casa- Hubo un silencio y nuevamente volvieron a aparecer los miedos, las lágrimas, la desesperación en el cuerpo de Manoli- Mi hijo, ¿Dónde estará? ¿le habrá pasado algo? Pero si nosotros no le hemos hecho nada malo a nadie, ¿por qué nos tiene que pasar esto? Mi marido está fuera, no vuelve hasta mañana y se volverá loco cuando venga y no vea a Pablo…
- Tranquila Manoli, lo está haciendo muy bien. ¿Y con el profesor de su hijo, han hablado?
- Si, mi amigo Tony que está para todo, lo llamó y por lo visto se ha movido preguntándole al resto de trabajadores del centro pero nada, todos apuntan a que la única persona que debe saber algo es la conserje.
- Espere un momento, por favor.
Mientras, Pedro salió a hablar con Sandra, casi susurrando le dijo
- Sandra intenta localizar a tu amiga Rocío y ordénale inmediatamente que se persone en comisaría. No le des ningún tipo de explicación, sólo que venga aquí en menos de una hora. Tiene que prestar declaración de lo ocurrido ayer al medio día cuando cerró el colegio.
- ¿Cómo? ¿Rocío? Sabía que estaba trabajando desde hace poco tiempo en el colegio pero no se me pasó por la cabeza… Ah, ahora que lo dices, ayer por la tarde tuve dos llamadas perdidas con número oculto y seguidamente un mensaje de Rocío que me decía algo así como “tenemos que hablar” pero no se me ocurrió que fuera nada importante, simplemente que mi amiga quería contarme algo.
Una vez dicho eso se dispuso a llamar a Rocío pero esta seguía con el teléfono apagado. Por un momento dudó en llamar al fijo de su madre, pero tampoco quería alertarla. Pasados unos minutos decidió llamar a la madre para informarse del paradero de su hija pero sorpresa, fue Rocío quién cogió el teléfono:

- ¿Si?
- ¿Rocío eres tu? Soy Sandra.
- ¡Sandra! Intento localizarte desde ayer, tengo un problema pero no quiero hablarlo por aquí contigo y menos con mi madre cerca. ¿Me recoges y nos vamos a otro sitio a hablarlo por favor?
- Dame quince minutos.
- Sólo te pido que seas discreta y no le digas a nadie donde estoy, tengo miedo.

lunes, 15 de marzo de 2010

"Pablo" (4º parte)


- Despierta Vicen, hay que ir al cole. Tu hermano ya está desayunando y tu sigues durmiendo.
- No voy a ir al cole, mamá, me duele mucho la tripa- contestó Vicente.
- ¿Cómo que te duele la tripa? Normal, ayer apenas comiste nada, venga un buen desayuno te vendrá bien.
- Que no, que no me voy a levantar.
- ¿Qué pasa Vicen?
- Nada mami.
- Vicen a una madre no se le miente, dime que te pasa por favor.
Vicente empezó a llorar. La señora Parra intentó mantener la calma e intentar extraerle el máximo de información...
- ¿Es por el colegio hijo?
El chico asintió con la cabeza entre lágrimas.
- ¿Por la desaparición de tu amigo?
Vicente no paraba de llorar, pasados dos minutos pudo decir:
- Mamá no te quiero decir nada, sólo déjame que hoy no vaya al cole, te lo suplico.
- Yo sería la primera que no te dejaría ir si supiera lo que pasa en el colegio, pero lo que no puedo hacer es mandar a tu hermano y a ti no. Tu imagina que Javi va al cole y, como el chicho de ayer, no vuelve. Yo me muero de la pena, tu padre también, tu también. ¿Me vas entendiendo cariño?
- Pues que tampoco vaya Javi.
- Cuando me cuentes que es lo que pasa decidiremos si vais o no al colegio... Y ya empiezo a cansarme Vicente.
- Pregúntale a Rocío, la conserje. Es la única que te puede decir algo.
A la señora Parra le subió un frío por la espalda que la dejó blanca.
"Rocío la conserje, ¿qué tendría que ver con la desaparición del amigo de mi hijo? ¿Tan grave es como para que mi hijo no quiera ir al colegio, no quiera levantarse de la cama?".
No aguantaba más y rompió a llorar
- ¿Hijo mío, qué te han hecho? Ahora mismo te vas a vestir y conmigo de la mano vamos a ir al colegio, no puedo más, eres mi hijo y algún día comprenderás lo que es para una madre pensar que su hijo puede estar en peligro y sin saber nada, estar totalmente perdida... Eso es muy injusto por tu parte, Vicen y no creo sinceramente que merezca que me trates así. Si es por vergüenza, si es por miedo, si es por pena, lo que sea cariño, te prometo que quedará entre nosotros.
El niño se lanzó a abrazar a su madre, era la primera vez que la veía llorar. No podía abrazarla más fuerte y entre susurros y lloros dijo:
- Mamá, tengo miedo, mucho miedo. No quiero volver más a ese colegio, no quiero ver a...
- ¿A quién hijo, a quién?
Vicente no podía llorar más fuerte junto a su madre...

Eran las diez de la mañana cuando Tony y Pepa llegaron a casa, antes habían pasado por el colegio, querían aprovechar la llegada de los profesores y de la conserje para intentar averiguar algo pero no hubo manera, los profesores seguían diciendo que le preguntaran a la nueva conserje Rocío pero esta no había acudido.
- ¿Nueva?- preguntó Tony a uno de los profesores- No sabía que había una conserje nueva.
- Si, Rocío, lleva en el colegio como mucho tres semanas. Cómo es la que abre y cierra las puertas, por eso digo que le preguntes a ella o a su tutor, Abraham.

"Pablo" (3ª Parte)


- ¿Si?- Contestó Tony ante la inesperada llamada de Abraham.
- Hola Tony, apenas tengo batería, escucha bien, he estado hablando con varios de los profesores pero no me han dado pista alguna, lo único en lo que coinciden todos es que le pregunte a Rocío, la conserje...
- ¿Rocío? No sé quién es la conserje. Bueno eso es lo de menos, ¿hay alguna forma de ponerse en contacto con ella, Abraham?
- Yo lo he intentado desde que me informaste de lo ocurrido, pero no hay manera de localizarla. El móvil lo tiene apagado y hasta mañana no sabré su dirección... Ah, creo que tengo la base de datos de todos los del centro en mi portátil, déjame un segundo que mire y te llamo.

Cinco minutos más tarde...

- Dime Abraham, ¿has localizado su dirección?
- Toma nota: en el pasaje de la calle canalejas, el 2º D.
- Gracias, si tuvieses alguna información más, avísame por favor, no te importe la hora que sea.

Tony, sus amigos y el señor Parra, se dispusieron a visitar a la conserje, en busca de alguna noticia, algún dato que hiciera esclarecer un poco el tema. Casi rompen el timbre de la puerta de la conserje de tanto llamar, pero nada, no hubo manera, en ese piso no había nadie, así que decidieron volver a la búsqueda por las calles y esperar a que se hicera de día para visitar el colegio y como no, a Rocío.

Al mismo tiempo, Sandra llegaba a casa. Muy despacio fue subiendo las escaleras para no hacer ruido y así no despertar a su pareja... Lo que no sabía es que Pedro la estaba esperando en el salón, a oscuras, sentado en el sillón de flores que había justo al lado del mueble de los libros.
- Creí que íbamos a hablar esta tarde, Sandra.
- Dios, que susto me has dado, no te esperaba ahí y menos con la luz apagada.
- No podía dormir después de cenar, que por cierto, ahí te he dejado un plato y nada, a esperar a que llegaras.
- Pero Pedro, mañana madrugamos, no me apetece ni quedarme despierta ni discutir ahora. Mañana si quieres hablamos.
Sandra salió del salón y se metió en el baño, Pedro se quedó a dormir en el sofá.

La noche pasó lenta, iba amaneciendo y los dos grupos de búsqueda no veían frutos por ningún lado. Mientras, en casa de Tony, Manoli intentaba dormir junto a Gema, pero era imposible, era cerrar los ojos y las imágenes de Pablo le venían una tras otra... Por un momento quedó como absorta, se trasladó al año pasado, el cumpleaños de Pablo que lo celebraron en Torremolinos, Eloy llevando a hombros al pequeño Pablo mientras ella paseaba en un estado más que avanzado de embarazo. Los tres se tumbaron en la arena y empezaron a debatir sobre el nombre del nuevo retoño. Pablo se había empeñado en llamarla Gema como la chica guapa que iba a su cole, mientras Eloy, inexplicablemente, quería llamarla Irene como su cuñada...
Ese recuerdo se cortó en seco al sonar el teléfono móvil, corriendo fue a cogerlo y ni se dio cuenta que en la pantalla aparecía "número oculto"
- Diga... Hola... Mira si se trata de una broma, no tiene nada de gracia- y colgó.
No había sido consciente hasta justo el momento de colgar el teléfono cuando le vino nuevamente la imagen de su hijo a la cabeza, ahora si que estaba asustada, ¿y si era alguien relacionado con la desaparición de Pablo? Ella misma quería convencerse de que no era eso, que sólo sería una broma de mal gusto, pero era inevitable pensarlo y no sólo eso, ante tanta obsesión, en menos de un segundo su cabeza se llenó de secuestros, accidentes, ...
"Tengo que llamar a Eloy, no es justo que no sepa nada, aún sabiendo que no puede hacer nada, es su hijo y debe saberlo. Esperaré a que sea una hora prudente y lo llamo, no puedo esperar más... Además, esta llamada... me estoy volviendo loca... mi hijo, por favor, ¿donde está? ¿quién querría hacerle daño o hacernos daño a nosotros, a nuestra familia?"

sábado, 13 de marzo de 2010

"Pablo" (2ª Parte)


Mientras...
- Sandra estás muy rara, apenas hablamos, cuando salimos a patrullar te pasas las ocho horas sin decir una palabra... siempre estás pensativa o con el móvil en la mano de mensajitos. Sabes que soy muy discreto y nunca me meto en esos temas, pero estoy empezando a preocuparme, nunca antes te noté tan fría, tan distante, tan distraída. No sé si es problema de alguien de tu gente y no quieres que me entere, no sé si el problema lo tienes conmigo... me voy a volver loco. Te pasas horas hablando con Mónica, cuelgas el teléfono justo cuando Mónica llega a casa para tomar café, ... no es que sienta celos de tu amiga, Sandra, es envidia sana, sueño que todo vuelva a ser como antes y que yo sea tu confidente igual q tu eres la mía...
- Pedro, no le des vueltas, Mónica para mi es mucha Mónica, tu lo sabes. Nos conocemos desde pequeñas, siempre ha sido como mi hermana y no hay nada de raro que hable mucho con ella por teléfono. Además, recuerda que hace tiempo tu me dijiste que necesitabas aire fresco, un espacio más grande donde poder pensar, donde poder hacer tus cosas y yo te lo di, ahora no me vengas a exigirme que te devuelva tiempo, no puedes pretender que de la noche a la mañana, vuelva a contarte cosas de mi cuando te has perdido tanto en estos últimos tres meses. Ella ha sido la única que ha permanecido a mi lado siempre, la que me ha escuchado, me ha animado, me ha visto llorar y ha llorado conmigo, me ha hecho reir, me ha querido y me ha dado lo que necesitaba en cada momento...
- Cuando hablé de Mónica, era sólo a modo de ejemplo para decirte lo que estoy pasando al verte tan "a tu bola"; sin ir más lejos, esta tarde, cuando llegó Manoli, la mujer que ha perdido a su hijo, en otra situación te hubieras volcado mucho con ella, le habrías consolado, le habrías aconsejado, etc., en cambio, lo único que has hecho ha sido tomar declaración y repetirle lo que ya le dije por la mañana, que hasta pasadas 24 horas, no nos pondríamos manos a la obra...
En ese momento sonó el teléfono de Sandra...
- Dime cariño... si... en media hora estaría bien... en casa está, luego te cuento...vale... un beso pequeña.
- Voy a vestirme, Pedro, luego si quieres esta noche, a la vuelta, retomamos la conversación.
- Como quieras Sandra- y se fue a la habitación.


Eran las once de la noche, Manoli llegaba a casa de Tony con pañales y la cena para la pequeña Gema. Angustiada, apenada, con los ojos como platos, al entrar en el apartamento de su amigo se derrumbó totalmente en los brazos del chico que ya no sabía qué decirle para intentar animarla. Después, un poco más tranquila cogió en brazos a su hija y meciéndola, no paraba de repetirle lo mucho que la quería... Tony no podía más y rápidamente se levantó del sillón y exclamó:
- Manoli, estás muy cansada, creo que va siendo hora de que yo haga algo, no puedo quedarme todo el día en el piso a la espera de noticias, sin hacer nada.
- Mucho haces, nene, cuidando de Gema. Además eres el único que me da calor, que me apoya, que siento que se preocupa y que entiende mi preocupación. ¿Has visto el caso que me ha hecho mi hermana? No sé en qué estará pensando Irene, pero no es normal que la llame con la pena que tengo y lo único que me dice es "no le digas nada a mamá para no preocuparla". Vale, yo tampoco quiero preocuparla pero qué menos que venga conmigo a buscar a Pablo, que coja su coche y se de una vuelta por las afueras... No puedo más, Tony, no puedo más.
- Cuando se duerma Gema, cenas esto (señalando dos montados de lomo con berenjenas) y te das una ducha, yo voy a salir y a intentar conseguir a gente para pasarnos la noche buscando a Pablo. Es imprescindible que no te muevas de casa, si te duermes, deja el móvil cerca, te mantendré informada en todo momento, vida.

Una hora más tarde, Tony junto con sus amigos Jose, Sergio, Belén, Adrián y Pepa salían a buscar a Pablo. Decidieron hacer dos grupos, Sergio, Pepa y Adrián irían en coche a las afueras de la ciudad mientras Tony, Jose y Belén caminarían a pie por todas las calles posibles pero antes visitarían la casa de los padres de los mejores amigos de Pablo, los señores Parra.
- Hola buenas noches y disculpen las horas, pero se trata de un tema más que preocupante- exclamó Tony al señor Parra.
- Nada, nada, dime, ¿ha pasado algo?
- Pablo, el amigo de Vicen y Javi, no ha aparecido en todo el día y queríamos saber si sus hijos le habían comentado algo.
- Espera que le pregunte a mi mujer, pasen, pasen, no se queden ahí.
Pasados unos minutos, apareció la señora Parra en el salón.
- Pues ahora que recuerdo, mi Javi que es tan despistado vino del colegio como siempre, pero Vicen no articuló ni una palabra en la comida, cosa rara en él...
- Supongo que ya duerme, ¿verdad?- preguntó Tony.
- Si, vamos, yo lo dejé dormido, espera que me asome a ver y le pregunto... Ven conmigo a ver si consigues tu sacarle más información que yo...
La señora Parra entró al cuarto de su hijo junto al amigo de Manoli. Sigilosamente retiró la sábana de la cara al niño y susurrándole:
- Vicen, mi pequeño, ¿estás despierto?
El niño tenía los ojos abiertos pero no dijo nada.
- Está aquí el amigo de la mamá de Pablo, está preocupado porque dice que no ha aparecido desde que salisteis del colegio. ¿Imaginas donde puede estar tu amigo?
Vicente tuvo una reacción rara, al menos así lo entendió su madre. En lugar de incorporarse en la cama, preguntar que si le había pasado algo a su amigo... se tapó con la sábana con la cabeza y empezó a llorar...

viernes, 12 de marzo de 2010

"Pablo" (1ª Parte)


... Y el niño seguía sin aparecer. Pablo nunca había tardado tanto en volver del colegio, tan sólo una vez que distraído con sus amigos Vicen y Javi se quedaron a jugar en el parque que hay frente a la casa de Vicen. De eso hace un año al menos.
- Tony te dejo a la "enana" que voy a acercarme al colegio, estoy muy preocupada- dijo Manoli, preocupada, no quería mostrar su pánico delante de su pequeña.
- No estés preocupada, seguro que son cosas de críos, se habrá parado a jugar con cualquier niño a la salida del colegio y seguro lo encuentras de camino. ¿Ha comido la niña ya?
No le dio tiempo a Tony a acabar su frase cuando Manoli ya bajaba las escaleras del bloque corriendo. Fue salir del bloque y toparse con el coche de la policía... por momentos dudó si alertarlos de lo sucedido o esperar a encontrar a su hijo por ella misma. Dio dos pasos pero paró en seco y se volvió agitando el brazo para hacer que la policía parase. Eran los agentes Sandra y Pedro, que habitualmente rondaban el barrio...
- Perdone usted, señor policía, mi hijo debía haber llegado a casa a las dos de la tarde del colegio y mire que horas y no ha llegado.
- Sólo ha pasado una hora, señora, espere un poco más y si en dos horas no sabe nada del niño acérquese a comisaría y de parte de la desaparición. Aún así, hasta pasadas 24 horas del suceso, no podremos hacer nada- exclamó el joven policía.
El color de la cara de Manoli cambiaba por momentos, ¿cómo que no podrían hacer nada hasta pasadas 24 horas? Pero, ¿esto qué es? Su hijo no aparecía y ella no se iba a quedar de brazos cruzado. Se despidió de la policía intentando disimular su rabia y siguió caminando en busca de Pablo.
Lo que hasta hoy había sido una caminada de cinco minutos, hoy parecía que le habían añadido kilómetros a las calles; no quería avisar aún a Eloy, su marido, que llevaba cuatro días en Holanda por asuntos de trabajo y sabía que no podría hacer nada, sólo preocuparlo.
Al fin llegó, el colegio estaba cerrado y ni un niño en la puerta, justo al llegar sintió como un crujido en su estómago, no podía perder los nervios se repetía una y otra vez para sus adentros.
"¿Qué hago Dios mío?", "¿Donde está mi hijo?"
Las lágrimas le caían pero ella ni cuenta se daba. De momento, parece cómo que se paró el tiempo, a lo lejos vio a dos niños vestidos de uniforme del colegio con sus respectivas mochilas a la espalda...
- Pablo!!!! Hijo mío!!!!!- gritaba mientras corría hacia los niños.
- Pero Pablo, ¿que soy mamá? ¿no te paras?
Cuando de repente los niños se giraron. No eran Pablo, ni uno ni otro.
- Chicos, ¿habéis visto a un niño de vuestra edad, moreno, de esta altura? - fue lo máximo que alcanzó a pronunciar antes de derrumbarse por completo. Un brusco llanto la invadió y no alcanzó a articular ni una palabra más. Los niños, asustados, empezon a correr.
Sola, en mitad de la calle, de rodillas, sin poder controlar el llanto, sin saber qué pensar, qué hacer, a quién acudir...
Una hora más tarde, Manoli se encontraba en comisaría esperando para que le tomaran declaración de lo ocurrido. Mientras esperaba, sonó el móvil, los nervios no la dejaban abrir el bolso; cuando consiguió sacarlo...
- Dime Tony! ¿Ha aparecido mi Pablo?- contestó la apenada mamá.
- No, cariño, creí que ya estabas con él y te llamaba para decirte que no te preocuparas por Gemita, que se ha quedado dormida. Entonces, ¿no sabes nada del niño? ¿Has llamado a tu madre o a tu hermana Irene por si al niño le ha dado por ir a su casa?
- No, nene, Pablo nunca va a casa de mi madre ni de mi hermana sin decírmelo antes, aún así, en cuanto te cuelgue las llamo, no lo hice antes porque bastante mal lo estoy pasando yo como para preocuparlas también a ellas- las lágrimas nuevamente, comenzaron a brotarle.
- Tranquilízate Manoli, el niño no debe haber ido muy lejos, seguro que está con un compañero de clase o algo. Su profesor es Abraham, ¿verdad?
- Si, ¿por?
- Creo que tengo su teléfono, no me preguntes por qué... es una historia muy larga y no estamos para perder el tiempo. Hace mucho que no hablo con él, pero ante tal situación no me queda más remedio que me diga algo, al menos, si lo notó raro, si se peleó con otro crío o si tuvo algún problema. Te cuelgo cariño y lo llamo.
- Gracias Tony, muchas gracias por todo lo que siempre haces por mi- consiguió decir entre sollozos.
En cuanto colgó el teléfono, Manoli llamó a su hermana para advertirle de lo ocurrido y decirle que de momento no le dijera nada a su madre, que ya sabían lo mayor que estaba y que otro susto no le vendría bien. Mientras, Tony llamó a Abraham...
- ¿Si?
- Hola Abraham, sabes que no te llamaría si no fuera porque es algo importante y nada tiene que ver con lo que nos pasó en su día...
Unos segundos de silencio y...
- Mira, Tony, no te vas a enterar en tu vida, no pasó nada, al menos nada malo, tu te lo tomaste así, allá tu, pero mi conciencia está muy tranquila...
Tony interrumpió al otro:
- Abraham, no estoy para discutir, sólo te llamo para que me digas como viste a Pablo Beneito hoy en el colegio?
- ¿Y eso? ¿Le ha pasado algo?
- No aparece, desde que salió de clase no ha llegado a casa y mira que hora es...
- No sé, estaba como siempre, tranquilo, sus ejercicios bien hechos, no me he fijado mucho, la verdad, pero por eso mismo, porque no hizo nada que me hiciera fijarme en él más de la cuenta.
- ¿Sabes si ha discutido con algún otro compañero o algo?
- Ya te digo que delante de mi, no ha pasado nada que me alertara... no sabría decirte.
- Gracias por todo, Abraham, si sabes algo te rogaría que me tuvieras informado.
Y colgó...

jueves, 11 de marzo de 2010

A ti...


Vuelvo a las andadas, apenas saco tiempo para hacer cosas, mi vida ha cambiado mucho, ya hace más de un año que llegué a Linares, atrás quedó Murcia, mis amigos, mis compañeros, quedó la playa, los miércoles de cine, atrás quedaron las horas de trabajo, allí quedó una parte de mi...
Un año después vienen a mi sensaciones ya olvidadas, no recordaba lo positivo de esta historia, nuevo trabajo, nueva casa, nueva ciudad, comenzar a conocer gente... Es por esto último, el conocer gente, lo que me trae hoy aquí, a querer expresar lo que estoy viviendo, lo que siento.
Meses me costó pero alfín apareció, muchas tardes de agobios, aburrimiento, internet, ... no había otra cosa, hasta me apunté al gimnasio!!! Hoy todo ha cambiado, ha dado un giro impresionante, nada tiene que ver mi vida de hace unos meses a lo que vivo ahora. Un auténtico placer salir de tu trabajo con prisas porque has quedado para tomar café, todo un gusto tener que hablar tres minutos con tu madre porque estás a medio de una partida de cartas... El "no-dormir" ha pasado de ser un calvario a un auténtico disfrute... Ahora no quiero dormir, quiero estar más horas despierto para poder seguir disfrutando, para poder seguir conociendo, para poder seguir riendo, ver otra peli después de ver la peli, ...
Unos cuántos "cafés con leche fría" son los culpables de todo... No podía ser en otro sitio, más viniendo de donde vengo, soy GÜIDO, como el prota de "La Vida es Bella", "Nine"...
Tutto ha dovuto accadere a Roma (Todo debía pasar en Roma)
Sólo puedo dar GRACIAS, gracias por todo lo que has hecho por mi, por acercarme a tu vida y a tus amigos, por compartir conmigo tantos momentos de música, de cine, de juegos, compartir conmigo tus planes, tus momentos... Gracias por confiarme tus problemas, tus dudas, tus alegrías, tus secretos... Gracias por tu sinceridad...Mil gracias por escucharme, por mostrar siempre un desmesurado interés en cada palabra que te he dicho, que te he contado de mi, de mis amigos, de mi vida. Gracias por preocuparte tanto por mi, no has dejado que me aburriera, que dudara, que me sintiera solo...
¿Sabes que es lo mejor? Todo lo que aún nos queda, muchos más conciertos, musicales, viajes, momentos de risas, momentos de confianza, de apoyo mutuo, ... "croasanes mixtos y colacaos" jajajajaja

Gracias por mostrar todo aparentando no mostrar nada, eso me encanta!!!!!!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Adiós 2009!!!

Adiós a un año que ha marcado mi vida, un año de sueños, sueños rotos, pero sueños al fin y al cabo... Proyectos realizados, otros ya casi olvidados por haber desistido en el intento; adiós al amor, a la confianza, a la tranquilidad y…
Y… bienvenida la tristeza, la pena, la hasta ahora desconocida ansiedad, bienvenida la desilusión, la decepción… bienvenidas fuerzas mías a ayudarme a tirar “palante”, a no ahogarme en mi llanto, a lanzarme a conquistar mi nueva meta: conseguir la estabilidad emocional, interior, volver a sentirme feliz, en paz conmigo misma, sean bienvenidos amigos míos, que intentáis darme calor y poneros en mi piel aunque nunca podáis imaginar la angustia que siento, aunque nunca sintáis la desesperación, nunca os encontréis totalmente perdidos aún estando sentados en el sillón de tu casa, vuestra alegría, vuestra energía, vuestro amor me dan calor, me arropan y me hacéis sentir menos sola.
Todo era perfecto, así lo sentía, qué ilusa me digo hoy, todo eran buenas formas, era cariño sincero, respeto y admiración por la persona que tenía a mi lado. En cualquier proyecto, meta, sueño que hoy veo frustrados estabas tu; eras parte de mi y cuando una respira, respira para todo tu yo, para todo tu ser y al formar parte de mi también respiraba para ti, para los dos. Si lloraba lo hacía por algo que nos afectaba a los dos, si reía también era por ambos. Un viaje, una comida, una fiesta organizada en casa, un cine o hacer la cena siempre era pensando en todo mi ser, es decir, en ti y en mi…
Ahora que todo acabó, como, respiro, duermo (cuando mi cabeza me deja), como instinto, ya no hay satisfacción, ya no hay ganas de alimentar esa parte de mi que te pertenecía, esa parte se fue contigo. ¿Es triste? No imaginas cuánto, pero SUPERABLE, me lo recuerdo yo todos los días al despertar. No puedo quedarme en eso, en recuerdos aunque cercanos, no dejan de ser recuerdos, parte de mi pasado, de nuestro pasado. ¿Me arrepiento de algo? A veces si, a veces no, pues nunca hice nada que te perjudicara, ningún mal intencionadamente.
¿Ahora qué? Lo tengo claro, totalmente decidido, a partir de hoy me pongo el vestido de la fuerza, de las ganas de seguir soñando, de rodearme de mi gente, de la gente que me ha demostrado que está ahí, que me quieren, me miman, me apoyan e intentan entenderme. Motivos suficientes para volver a sonreír, para volver a quererme más, para empezar a soñar, a ilusionarme. Tengo ganas de reír, de divertirme, de vivir sensaciones que hace tiempo que no vivo, de cantar, gritar, bailar, quedarme en el campo con mis amigos hablando hasta que las estrellas se quedan dormidas, quiero viajar, conocer otras gentes, otras culturas, …
Nacemos para vivir, para sentir, para equivocarnos, para acertar, para compartir, nacemos para aprender de las cosas buenas, de las cosas malas, nacemos para ayudar, para amar y ser amados, nacemos para superarnos día a día, para levantarnos si caemos, para ayudar al que cae, nacemos para escuchar, nacemos para gritar, para olvidar, para perdonar, para creer y para no creer, nacemos y vivimos… Yo me siento más viva que nunca, me falta tiempo para poder hacer todo lo que quiero! Quiero vivir y vivir, siendo feliz e intentando que mi entorno también lo sea, es mi fin principal.

A mi buena amiga, te quiero y te doy mi fuerza y mi amor más sincero para que sigas siendo como eres, para que sigas dándonos lecciones de comportamiento, de respeto. Te quiero